En la Avenida Jaime I se ha producido un hundimiento del terreno por lo que se tuvo que cortar el tráfico aunque la zona de bóveda hundida está en la acera y ha tenido que ser intervenida por máquinas bajo la atenta mirada de los ediles que acompañaron en todo momento al alcalde de Sax, que han estado examinando, junto a los vecinos y los técnicos de Hidraqua, las obras de reparación de la conducción hundida así como los daños causados esta vez por la lluvia.
Fueron los técnicos y operarios de la empresa concesionaria del servicio de suministro de agua en Sax los que detectaron el hundimiento de la bóveda y ha sido necesario abrir una gran zanja para proceder a la reparación y, en este caso, vallar la acera para realizar los trabajos y preservar la seguridad de los peatones, así como cerrar el acceso al tráfico.

Por el subsuelo de la zona pasa la antigua canalización del saneamiento, una cobija hecha con ladrillos y lascas de piedra que se calcula tiene un siglo de antigüedad. Este hundimiento es el primero que sucede en la zona ya que las bóvedas de ladrillo están construidas en el siglo XIX.
El colector tiene daños estructurales que provocan la salida a borbotones del agua en esta zona. Los operarios siguieron trabajando para el desemboce del colector hundido y durante la noche hubo un servicio de vigilancia con una cuba y un grupo electrógeno con una bomba para achicar agua si vuelve a llover con fuerza.

Para entenderlo de un modo sencillo y más coloquial, Irene Jiménez Concejal de Urbanismo “se ha hundido porque hace efecto embudo y no ha aguantado más entrada de agua en carga”.


