
Llegar hasta la estación del AVE es una tarea que conlleva una cierta complejidad. Y si es de noche, puede convertirse en problemático.
El acceso desde Villena se hace por un camino asfaltado, con abundantes vehículos agrícolas y con una señalización más bien escasa. Al llegar al lugar por primera vez, sorprende el tamaño y la modernidad de la estructura, y que se haya tenido que acceder por semejante vía tercermundista. Además, no dispone de línea de transporte público, como suele ocurrir en la mayoría de estaciones para conectar con la población más cercana.
Los vecinos más cercanos a esta estación están 9 años esperando lo que la lógica indicaba desde el mismo momento de la construcción de la estación: que hubiese un acceso desde la autovía A-31. En el peor de los casos, que hubiese un acceso, al menos, “decente”:
Una estación olvidada por el Ministerio de Fomento
La distancia desde la Colonia Santa Eulalia en el término municipal de Sax hasta la estación del AVE es de 1,5 kilómetros, pero tras el “olvido” del Ministerio del AVE y la inacción del Gobierno, va a tener que ser la Generalitat la que, por fin, proceda a subsanar esta deficiencia.
Para ello, la consellera de Política Territorial, Obras Públicas y Movilidad, Rebeca Torró, se ha reunido con el alcalde de Villena, Fulgencio Cerdán, con el fin de perfilar los mecanismos con los que el acceso a la estación del AVE de la localidad pueda estar operativo “cuanto antes”.
La consellera ha ratificado que, tal y como avanzó en el pasado mes de julio el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, “en los presupuestos del próximo ejercicio, que ya se están elaborando, se incluirá una primera partida para la redacción del proyecto del acceso desde la A-31 a la estación del AVE”.




