“No sólo el rechazo absoluto hacia la violencia machista”, sino también llamar la atención “sobre las desigualdades que, a todos los niveles, siguen existiendo entre hombre y mujeres» fue el mensaje que se escuchó en la Plaza de San Sebastián, este pasado sábado 3 de noviembre, como cada primero del mes, una concentración contra la violencia de género convocada por las asociaciones sajeñas donde ciudadanos y ciudadanas mostraron «los distintos caminos que recorren hombres y mujeres para alcanzar una misma meta«. La concentración fue como siempre en contra la violencia de género y recuerdo a las mujeres asesinadas por la violencia machista que mensualmente se celebra en Sax dedico este pasado su apoyo a las 51 mujeres asesinadas en 2018.
Año 2007: 71 mujeres. ///Año 2008: 84 mujeres asesinadas ///Año 2009: 68 mujeres asesinadas /// Año 2010: 85 mujeres asesinadas /// Año 2011: 67 mujeres asesinadas /// Año 2012: 57 mujeres asesinadas /// Año 2013: 57 mujeres asesinadas /// Año 2014: 59 mujeres asesinadas ////Año 2015: 64 mujeres asesinadas////Año 2016: 53 mujeres asesinadas////Año 2017: 55 mujeres asesinadas//// Año 2018: 51 mujeres, (y 2 niños, 3 niñas y 2 hombres) asesinadas durante 2018.(6 de ellas por hombres no parejas o ex parejas)
La violencia contra mujeres y niñas es una violación grave de los derechos humanos. Su impacto puede ser inmediato como de largo alcance, e incluye múltiples consecuencias físicas, sexuales, psicológicas, e incluso mortales, para mujeres y niñas. Afecta negativamente el bienestar de las mujeres e impide su plena participación en la sociedad. Además de tener consecuencias negativas para las mujeres, la violencia también impacta su familia, comunidad y el país. Los altos costos asociados, que comprenden desde un aumento en gastos de atención de salud y servicios jurídicos a pérdidas de productividad, impactan en presupuestos públicos nacionales y representan un obstáculo al desarrollo.
Tras varias décadas de movilizaciones promovidas por la sociedad civil y los movimientos de mujeres, se ha conseguido incluir la erradicación de la violencia de género en las agendas nacionales e internacionales. Nunca tantos países han contado con leyes contra la violencia doméstica, las agresiones sexuales y otras formas de violencia. Sin embargo, continúan existiendo desafíos en la aplicación de estas leyes, resultando en una limitada protección y acceso a la justicia por parte de mujeres y niñas. Asimismo, no se hace lo suficiente para prevenir la violencia, y cuando ésta ocurre a menudo queda impune.



