El pasado jueves 9 de septiembre en el salón de plenos del Ayuntamiento de Sax, se llevaba a cabo la presentación del cartel conmemorativo del 55 Aniversario del Hermanamiento entre los pueblos de Sax y Alagón, realizado por la Esther González  Cantora, licenciada en Bellas Artes.

Dos localidades pertenecientes a sendas regiones de un mismo país, bien diferenciadas entre ambas por sus costumbres, gastronomía, acento, celebraciones festivas y otras tantas cosas que les imprime carácter propio. Más, he aquí que por capricho de lo divino se han visto relacionados en tiempos ya pasados, siendo así narrado en históricos escritos de antaño.

Pasados algunos siglos, siendo informados del reseñado conflicto armado, los gobiernos de dichas localidades consideraron que en base a ello deberían nacer como pueblos hermanos, procurando avanzar siempre abrigados por este espíritu fraternal que ya nunca perderán.

Es el 55 Aniversario del nacimiento de Sax y Alagón como pueblos hermanos. Para tal efecto, el Ayuntamiento de Sax ha deseado crear un cartel conmemorativo en el cual queden bien plasmados el espíritu, sentimiento y la voluntad que forman el eje principal de este hermanamiento.

El cartel representa el “Espíritu y Sentimiento de Eterna Fraternidad” con que los dioses han impregnado el Hermanamiento entre ambas localidades. En él, y de manera simbólica, la autora Esther González Cantora, ha jugado con elementos sencillos, siendo la lectura individual de cada uno de ellos lo siguiente:

El cuenco tibetano, es el espíritu, el sentimiento y la voluntad de esta fraternidad.

Semper Vivens, frase en latín insertada en el cuenco (Siempre Vivo) y que implica el Sentimiento de Fraternidad que eternamente ha de perdurar.

La Llama, unida al cuenco representa la esencia de las Olimpiadas (Honor, Respeto y Esfuerzo individual/equipo de esta hermandad). Con esta esencia ha de “mantenerse siempre viva”.

La Brújula, antiguo elemento con diseño actual. Es representado sin puntos cardinales, sin exceso de adornos. Ello con el fin de representar la bidireccionalidad que orientará y dirigirá la mirada de ambas localidades en este hermanamiento, sin interés alguno que pueda desviar los fraternales pasos. Tan solo se han de ver como “pueblos de cultura diferente”, plenos de sentimiento y grandes valores, siendo esto lo único que brillará ante sus ojos y en sus actos.

El Fondo, la España de 1900, territorio geográfico y siglo en que se ha llevado a cabo el acto de unión fraternal. Con zonas de tonalidades más luminosas, los espacios libres implican amplitud de miras, así como la ausencia físico-temporal que provoca la distancia entre ambas localidades, cuestión ésta que a su vez va unida a la añoranza, la esperanza y el deseo de sentir la bella, dulce e inmensa alegría que brota desde el alma sajeña y alagonesa en fechas de convivencia.

Los colores, el blanco de la llama es la pureza de sentimiento que rige la fraternidad. El rojo, representa la pasión que ambas localidades sienten y muestran en cada ocasión que sus ciudadanos conviven o se mencionan en la distancia. Los marrones rojizos y tonos ocres. Representan a ambas tierras y la antigüedad del hecho histórico que fundamenta el hermanamiento, así como los diversos tonos apergaminados que van adquiriendo los recuerdos que, como hermanos, se crean a medida que transcurre el tiempo.  El azul, representa la lealtad, la armonía fraternal, la verdad y la protección del cielo que cubre a Sax y Alagón.

Spread the love
Share This