Durante siglos, el escaso caudal del río Vinalopó, o río de las Virtudes, como aparece en los documentos del Archivo Municipal de Sax, fue utilizado para el riego de las huertas sajeñas.

​Para su mejor aprovechamiento, a lo largo del tiempo se fueron construyendo y reconstruyendo una serie de obras hidráulicas con el cometido de derivar aguas para riego y para el movimiento de molinos y batanes.

​Una de esas obras, el pantano de la Parada (presa de un río), se estaba construyendo en 1739, según el documento, de 8 de enero: “Repartimiento de los gastos que se han ocasionado por ahora, en el Pantano que se está fabricando en la Parada, término de esta Villa, entre las tahúllas que tienen agua de verano, y el brazal primero de la Huerta Nueva, que tiene derecho a regar por el Hilo del Lugar”.

​Los comisarios encargados de dicho repartimiento fueron Juan Rodríguez y Vitorino Coronel: “… para el efecto de repartir todos los gastos que se han causado, y que se causaren en la obra del Pantano que se está fabricando para el riego de las huertas de esta Villa, que es lo que hasta ahora hay gastado, cuatro mil trescientos y cincuenta reales vellón… que según las tahúllas hay parece les tocaron a cuatro reales y medio por cada una… y por lo que toca a los dos molinos, de la Villa y de Don Luis de Mergelina, lo dejan a la voluntad de los señores de la Villa, lo que se les debe repartir…”.

El molino de la Villa es el conocido también como “molino del Concejo”. El molino de los Mergelina fue antes llamado de los Selva, y antes de los Valera; conocido después como molino del Belló o de la Borra.

Los gastos del repartimiento fueron los siguientes: por la cobranza del libro, 156 reales; por el trabajo del escribano de hacer el libro, 100 reales. El reparto entre las tahúllas “que tienen agua de verano desde la Parada, Regatillo, y lo de las Suertes, y del Lugar, a cuatro reales y medio”.

​El pantano de la Parada se construyó entre los parajes de las Delicias y el Coso, donde todavía son visibles los restos del muro de mampostería en ambas orillas, ocultos entre la vegetación.

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