El 9 de octubre es el Día de la Comunidad Valenciana y en él se conmemora la entrada a la ciudad de Valencia del rey de Aragón Jaime I El Conquistador en 1238.

La conquista y formación del Reino de Valencia no se culminó hasta 1304-1305 con la Sentencia Arbitral de Torrellas y el Tratado de Elche, y el territorio actual no adquirió la extensión actual hasta 1851 con la incorporación de Requena y Utiel; pero el 9 de octubre se eligió como la fecha más representativa, por ser Valencia la capital del Reino de Valencia y actualmente de la Comunidad Valenciana. Es una celebración con larga tradición desde el siglo XIV, introducida por el rey Jaime II de Aragón. En cambio, a nivel de todo el territorio de la Comunidad Valenciana, se trata de una celebración institucional contemporánea que tiene su origen en el año 1976, cuando en el Plenario de Parlamentarios se proclama para esa fecha el Día Nacional del País Valenciano, y que finalmente adoptó la denominación actual de Día de la Comunidad Valenciana.

En la reforma administrativa realizada por Javier de Burgos en 1833, Sax pertenecía a la provincia de Murcia.​ Sin embargo, tres años más tarde (en 1836) pasaría a depender definitivamente de la de Alicante, al mismo tiempo que la vecina ciudad de Villena pasaba de la provincia de Albacete a la de Alicante.

Historia breve de Sax.

Fruto de las buenas comunicaciones que aprovechan el valle del Vinalopó para facilitar el paso entre el Mediterráneo y la Meseta, es la historia de Sax, que se remonta a la época prehistórica, como prueban los restos arqueológicos hallados en la ladera del Castillo, pertenecientes a la Edad del Bronce. Más tarde de establecieron en nuestras tierras los íberos, romanos y árabes.

Sax estuvo bajo el dominio árabe desde el siglo VIII hasta la primera mitad del siglo XIII. En 1239 murió en Sax, en el primer ataque cristiano a la Villa, Artal de Alagón, hijo del Mayordomo Mayor de Aragón, Blasco de Alagón, mientras guiaba la cabalgada que el Vizconde de Cardona, Ramón Folch, y sus huestes realizaban por el reino moro de Murcia. Tras un segundo ataque fracasado, al tercer intento, en 1240, fue conquistada a los musulmanes por los Caballeros de Calatrava, a las órdenes del Comendador de Alcañiz, frey don Lope Martín, y los almogávares de Jaime I el Conquistador.

Otra batalla entre caballeros cristianos y musulmanes tuvo lugar, por aquellas fechas, en la Colonia de Santa Eulalia, por entonces heredad de Sax. Y sucedió, según cuenta la leyenda que narra Bernardo Herrero, pero recogida en documentos desde el siglo XVI, que cuando más fuerte era la batalla y más acosaban los moros, al capitán Berenguer de Entenza le vino a caer una flecha a sus pies, y viendo que se movía sobre la tierra, la desenterró y vio una serpiente que se retorcía, herida por la saeta. Entonces comprendió el capitán que incluso lejos de la contienda corría peligro, ya que éste podía venir de cualquier sitio. En ese momento, sigue narrando la leyenda, se le apareció Santa Eulalia, patrona de Barcelona, que le infundió valor y le dio una espada con la que venció a los sarracenos. Por tal motivo mandó construir una ermita en honor a la Santa, y desde aquellas lejanas fechas, el pueblo de Sax, todos los años le hace fiesta a la Santa en su día, fiesta que debemos considerar de las más antiguas y tradicionales de la Comunidad Valenciana, pues ya nuestros antepasados del siglo XVI la tenían por muy antigua y la situaban inmediatamente después de la Reconquista.

A raíz del tratado de Almizra (1244) pasó a depender del reino de Castilla, y en 1262 quedó integrado en el señorío de Villena en poder del infante don Manuel. A partir de ese momento su historia permanece ligada a la de este señorío, convertido en marquesado en 1366. Desde finales del siglo XIII, en la documentación aparece Sax como Villa, con su propio concejo, alcaldes y regidores.

A la muerte de Enrique de Villena, Sax, al igual que todo el señorío, se constituye como dominio de la familia Pacheco en 1445, en su Marquesado de Villena, estado feudal enclavado entre los reinos de Castilla y Aragón. En 1480, los Reyes Católicos reincorporaron a Sax a la Corona de Castilla como Villa de realengo.
Durante la Guerra de Sucesión apoyó a Felipe V, pues Sax acepta el testamento de Carlos II y reconoce como rey a Felipe de Anjou, quien concedió los títulos de “MUY NOBLE Y MUY LEAL” a la Villa de Sax, en recompensa a los sufrimientos de la guerra desde 1703 hasta la definitiva batalla de Almansa, en 1707.

En la reforma administrativa realizada por Javier de Burgos en 1833, Sax pertenecía a la provincia de Murcia. Sin embargo, tres años más tarde (en 1836) pasaría a depender definitivamente de la de Alicante, al mismo tiempo que la vecina ciudad de Villena pasaba de la provincia de Albacete a la de Alicante.

En 1965, Sax estableció lazos de hermandad con Alagón (Zaragoza), patria de Don Artal.

Spread the love
Share This