La villa de Sax es uno de los lugares más visitados por turistas que vuelven a casa en los meses veraniegos y también una de las poblaciones con más suelo rural o segundas residencias donde nos visitan ciudadanos de otras ciudades como Elda, Castalla, Villena o Petrer.

Sax es un sitio en el que pasear, comprar, saborear un helado y hacer fotos, pero también es una caldera en la que el asfalto potencia las altas temperaturas, que sufren tanto los viajeros como los trabajadores que tratan de dar servicio a la población.

Nuestra población atraviesa una ola de calor como en casi toda España que se mantendrá con temperaturas máximas cercanas a los 40 °C durante toda la próxima semana, según datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).

El calor extremo y el sol implacable hacen que cada día más personas tomen precauciones y busquen maneras de protegerse. Al mismo tiempo, Sax dispone de lugares donde podemos paliar los efectos de estas altas temperaturas. Aunque estamos faltos de servicios como quioscos en los lugares más visitados como los parques, esa es una de las asignaturas pendientes de nuestros políticos, que disponen de buenos aires acondicionados en sus despachos.

Sax dispone de piscinas públicas que están a disposición de toda la ciudadanía, terrazas donde poder comer y tomar un refrigerio, pero suspende en servicios, como la falta de quioscos en los parques, o aseos públicos para que los ciudadanos puedan hacer sus necesidades más esenciales.




