El pasado lunes 4 de septiembre la junta directiva del AMPA del CEIP Cervantes de Sax, reunió a cientos de padres, madres y tutores de los más de 360 niños y niñas que asisten a este colegio que se encuentra actualmente apuntalado ya que varias vigas de la planta baja del edificio están en muy malas condiciones. En la Asamblea celebrada el pasado lunes 4 de septiembre se acordó lo siguiente como queja ante al incumplimiento de plazos de Consellería:
Realizar una concentración en la puerta principal del colegio, por parte del alumnado, padres, madres y tutores, prevista para el viernes día 8 de septiembre a partir de las 19:00 horas.
El mismo día de comienzo de las clases, lunes 11 de septiembre a partir de las 9:00 horas, huelga general de alumnos, con una concentración de padres y alumnos en la puerta principal del colegio, la huelga se prolongará hasta obtener respuesta por parte de Consellería.
Recordar que tras las dos reuniones realizadas con los padres de los alumnos del Centro escolar, la comunidad educativa del Colegio Público Cervantes de Sax, Ayuntamiento y Conselleria decidieron que las clases comenzarán el día 11 de septiembre en el mismo centro. Ya que de momento se permitirá el paso por la escalera que hace de distribuidor, pasando por la zona afectada hasta que se ponga en funcionamiento las nuevas escaleras exteriores, evitando así el paso por la zona apuntalada. Aunque en la asamblea los padres, madres y tutores de los niños dejaron claro que se niegan a que sus hijos pasen por esas dependencias, por el peligro que ello contrae, por ello, se realizarán las concentraciones y la huelgas previas. Así mismo tanto el alcalde de Sax, Juanjo Herrero, como el concejal Máximo Gil, tienen una reunión con representantes del AMPA en la que en la que se certificará por parte de los técnicos municipales que la escalera distribuidor del interior del centro sí puede ser utilizada por los niños y docentes.

En principio, la obra que se reducía a la zona de los aseos, con un presupuesto de 50.000 euros y después de las catas realizadas, los técnicos han vuelto a valorar la obra y el coste, aumentado su cuantía original, y requiriendo de un concurso público, proyecto, licitación y adjudicación. Es por ello, que esta situación ha provocado que la ejecución de la obra se retrase y no pueda llevarse a cabo en el mes de agosto, como estaba previsto, por ello se ha decidido cerrar la zona afectada hasta que la obra estuviese adjudicada y pudiese comenzar.
La dirección y la Asociación de Madres y Padres de Alumnos querían aprovechar la reforma, para solicitar a la Conselleria mas mejoras en el edificio, pendientes desde hace años, como la reforma del gimnasio, de la zona de comedor y el asfaltado del patio.
Contar que este colegio necesita reparaciones que se vienen pidiendo a Conselleria desde hace más de cinco años, ya que ha sido el Ayuntamiento quien ha ido recuperando paulatinamente las deficiencias y quien ha realizado las catas para comprobar el estado de las zonas afectadas. El Colegio Público Cervantes que alberga a más de 360 niños y niñas se encuentra actualmente apuntalado ya que varias vigas de la planta baja del edificio están en muy malas condiciones, así como grietas que desde el año 2015.
Desde las administraciones se pretende cerrar la entrada principal y pasillo donde actualmente se encuentran los despachos, aulas y habilitar nuevos accesos dando al centro la funcionalidad normal y al mismo tiempo dotándolo de un plan de emergencias tan necesario actualmente. Se ha dado prioridad a los escolares y a su bienestar, para posibles adecuaciones dentro del mismo edificio del colegio, una solución que permitirá a los alumnos comenzar el curso en las mismas aulas.
Recordar que el edificio que alberga el centro educativo es el más antiguo de la localidad, construido dentro de un proyecto general para toda la provincia de Alicante, bajo el gobierno de la Segunda República, una obra que se llevaría a cabo con la ayuda de una subvención del Estado y sería efectuada por el arquitecto alicantino Miguel López en 1936, aunque este edificio no llegó a inaugurarse, como centro escolar debido al estallido de la Guerra Civil, donde fue utilizado como hospital militar, y no se estrenaría como Colegio Cervantes hasta el curso de los años 1940-1941.



