Una delegación de militantes sajeños se suma a los 220 participantes de los Cursos de Verano 2026 para defender una innovación tecnológica al servicio del bien común y de las personas empobrecidas.

La Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) de Sax ha regresado de Madrid con un firme compromiso: impulsar políticas públicas que garanticen que la inteligencia artificial y las innovaciones tecnológicas se desarrollen bajo criterios de democracia, transparencia y equidad.
Bajo el lema “Tejer comunidad en la era digital: el compromiso por el bien común”, una delegación de militantes de la HOAC de Sax participó activamente en los Cursos de Verano 2026. Junto a más de 200 personas de toda España, los sajeños compartieron espacios de diálogo y discernimiento sobre los riesgos de un progreso tecnológico supeditado exclusivamente a la lógica del beneficio económico.
Durante las jornadas, los representantes de Sax se alinearon con las conclusiones del comunicado final, inspiradas en la encíclica Magnifica humanitas del papa León XIV. En el plano local, los militantes de la HOAC de Sax asumieron el reto de acompañar a los trabajadores del municipio que sufran de cerca la incertidumbre, la precariedad o la exclusión a causa de la automatización y la transformación digital en sus entornos laborales.

Se representó frente a la catedral de la Almudena en Madrid el fragmento «Las espigadoras» de La rosa del azafrán durante un gesto público de la HOAC de Madrid. Esta pieza musical se utilizó para reivindicar la sostenibilidad, el progreso social y la necesidad de cuidar el trabajo y cuidar la vida frente a la precarización, dirigida por el sajeño Joaquín Estevan Poveda.
“El verdadero progreso no depende únicamente de los avances tecnológicos, sino de las decisiones éticas, sociales y políticas que tomemos como sociedad”, afirma el manifiesto leído por la sajeña Carmen Reina Lirio al término de la representación, en la que el movimiento especializado de Acción Católica denunció los riesgos de una inteligencia artificial sometida exclusivamente a la lógica del beneficio y reivindicó una tecnología orientada a fortalecer los derechos, las relaciones humanas y la justicia social.

Como destacó la presidenta general, Paloma Becerra, en una clausura que conmovió a los asistentes de Sax, la tarea evangelizadora en este cambio de época pasa por «sembrar humanidad» y proteger a los más débiles frente a las lógicas de poder de las grandes empresas tecnológicas.
De vuelta a la localidad, la HOAC de Sax se compromete a trasladar estas reflexiones a las parroquias y barrios del municipio, buscando tejer alianzas con las organizaciones sociales y sindicales locales para que las decisiones tecnológicas no ignoren la voz de la clase trabajadora.



