Acompañado únicamente por los miembros de la Mayordomía que portaban la carroza, San Bonifacio Mártir fue trasladado el viernes 14 de mayo, por la mañana de su ermita a la parroquia de San Bartolomé.

Eran las 8:00 horas mientras se disparaban las salvas en honor a San Bonifacio y volteaba la campaña, la imagen del Santo Patrón abandonaba su ermita para dirigirse a la parroquia de San Bartolomé donde permanecerá hasta este próximo lunes 17 de mayo. La carroza con la talla de San Bonifacio fue portada por los miembros de la Mayordomía que, a lo largo de todo el recorrido iban interpretando los Gozos de San Bonifacio.

Los pocos vecinos que esas horas de la mañana se encontraban por la calle se sorprendían al ver al Santo Patrón solo acompañados por los festeros de la Mayordomía ya que los agentes de la Policía Local han ido informando a todos los que se iban queriendo incorporar a ese traslado que no estaba permitido bajar junto al Santo Patrón por cuestiones de seguridad sanitaria. No hay que olvidar que no era un acto festero sino tan solo el traslado de San Bonifacio de su ermita a la parroquia de San Bartolomé. No obstante, es cierto que muchos de esos vecinos que se han cruzado por la imagen de San Bonifacio se han ido acercando a la Plaça de Baix par ser testigos de cómo el Santo Patrón accedía el templo parroquial como siempre mirando a su pueblo, Petrer.

Hasta el próximo lunes, 17 de mayo, San Bonifacio está presidiendo, junta a la imagen de la Virgen del Remedio, Patrona de Petrer, el Altar Mayor de la parroquia de San Bartolomé. Fue una mañana histórica, no se recuerda un traslado de San Bonifacio de su ermita al templo parroquial sin festeros, sin capitanías, sin las autoridades municipales y festeras y sin música de marcha procesional.

La situación de excepcionalidad que estamos viviendo no ha permitido, ya por segundo año consecutivo, que el Santo Patrón abandone su ermita con todos los honores. Ahora la esperanza de todos es que Petrer no tenga que volver a vivir un traslado de la imagen de San Bonifacio como el de la mañana del viernes 14 de mayo, porque eso sería señal de que habríamos vencido a esa maldita pandemia y que habríamos recuperado nuestra verdadera normalidad.

 

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