El concepto de hermanamiento surgió poco después de la II Guerra Mundial en Europa. Con este procedimiento se pretende aportar lazos de unión entre ambas poblaciones, a la vez que se promueven proyectos en beneficio mutuo. Aunque podríamos decir que es un concepto muy extendido en toda Europa, es cierto que existe en todo el mundo. Con él, pueblos y ciudades de diferentes zonas geográficas pueden emparejarse para fomentar los enlaces de tipo cultural y generar un mayor contacto entre individuos de las dos áreas.

No olvidemos que no solo las ciudades pueden hermanarse, sino también zonas. Un claro ejemplo de esto es la hermandad que se ha establecido entre la Isla de Tenerife y Miami-Dade, o entre las áreas de Jeju, en Corea del Sur, y Hainan, en China.

El caso de Sax y Alagón

Hoy en día, son muchas las poblaciones que deciden crear este tipo de alianzas, atendiendo a diferentes razones, como mantener lazos de solidaridad. Existen muchas instituciones que fomentan este tipo de uniones, generando alianzas, sobre todo culturales, y buscando la reducción de conflictos bélicos entre diferentes áreas. Pero esto es una definición general. Si nos fijamos en el caso del que hablamos en este artículo podemos ver que ambas poblaciones, Sax y Alagón, llevan hermanadas 55 años, con un acuerdo firmado en 1965, con el que comparten proyectos de diferentes índoles, por ejemplo culturales.

En este caso en particular se ha establecido que cada 5 años, lo que serían los años terminados en 5 y 0, ambas poblaciones realicen visitas a la otra durante las fiestas más importantes de la misma, como por ejemplo las fiestas de Moros y Cristianos, o el Festival de cine internacional de Sax. Normalmente, este tipo de expediciones son realizadas por el alcalde de cada una de ellas junto a alguno de los concejales y miembros del ayuntamiento. Como podemos ver, este año tocaría realizar la visita que se hacen ambos lugares cada quinquenio, aunque estos actos se han visto aplazados al año que viene.

Otras uniones en España y Europa

Todo este tipo de uniones están apoyadas por la Unión Europea desde hace años, aunque esto no se hizo oficial hasta 1989. Además, en 2003 se creó un presupuesto de unos 12 millones al año, generado para financiar los 1300 proyectos de hermanamiento que se habían presentado. Como comentábamos anteriormente, este tipo de alianzas ayudan a ambos lugares a superar conflictos de manera conjunta. De ahí que existan listas de agrupaciones de ciudades tan dispares como las recogidas en la realizada por Skyscanner, la compañía que se dedica a la comparación de precios turísticos de vuelos, entre las que se encuentran:

  • Madrid y Río de Janeiro: La capital de España se encuentra hermanadas con varias ciudades en Latinoamérica en una unión solidaria múltiple.

  • Barcelona y Boston: ambas cuentan con la pasión por el baloncesto, aunque también las une su compromiso científico y empresarial, que ofrecen claros beneficios a ambas.
  • Valencia y su homónima latina, Valencia: el nombre proviene de la época colonizadora en la que se elegía el nombre de la ciudad natal de la persona que conquistaba la ciudad. La ciudad española está hermanada con la Valencia venezolana. Ambas comparten una gran belleza y museos y acuarios importantes en sus zonas.

Así mismo, existen otras uniones internacionales dignas de ser nombradas como:

  • Cabourg en Francia y Atlantic City: ambas son conocidas por sus casinos y salas de juego, que han hecho que la zona de Atlantic City cuente con una variedad de Blackjack que lleva el nombre de la ciudad francesa. A pesar de las muchas variedades de este juego, como analiza la plataforma de casino online Betway en la guía dedicada al blackjack, hay unas reglas comunes compartidas, la que define el método de victoria, y las diferencias se encuentran en el número de barajas de cartas utilizadas y el tipo de jugadas que el jugador y el banco pueden utilizar.

  • Zagreb en Croacia y Pristina en Kosovo: se opina que aparte de la clara unión frente a su enemigo histórico común, Serbia, ambas han generado un gran lazo de amistad gracia la cercanía en la que se encuentran ambas y que facilita la unión y la comunicación entre ellas.

En definitiva, hermanarse con otra localidad es la forma más fácil de crear una cooperación constante entre dos zonas o ciudades, acercándolas sin tener que recurrir a la diplomacia entre los diferentes Estados o países. No debemos de olvidar que estas uniones son, a menudo, reclamadas por los propios pueblos, ya que ofrece grandes ventajas a los habitantes de ambas como el recibimiento de más estudiantes de la otra población o la participación en programas culturales. Sin duda, una gran iniciativa para mantener la diversidad.

 

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