Pongamos un caso de cómo se lleva a cabo la gestión de los asuntos públicos por parte de nuestro gobierno municipal.
Cuando Izquierda Unida llevaba la concejalía de Mercado, quiso darle un impulso al mercado de abastos de nuestro pueblo, y, para ello, se modificó la ordenanza de adquisición de puestos y casetas para que se pudieran alquilar.
Una pareja de emprendedores, Juan y Saray, decidió presentar los papeles necesarios para alquilar un puesto. Pidieron un préstamo y se inscribieron en el régimen de autónomos para poder empezar a montar la droguería que tenían en mente. Presentaron la solicitud antes del verano; más tarde, en octubre, presentaron también todos los documentos necesarios para abrir su negocio.
Su intención era abrir antes de Navidad para aprovechar la época de mayores ventas. Pero el funcionario responsable de esta área estaba de baja, y cuando la pareja de emprendedores acudió otra vez al Ayuntamiento, el nuevo concejal del Mercado les dijo que, hasta que no se incorporase al trabajo el funcionario encargado de esta área, nadie en el Ayuntamiento podía comprobar si los documentos presentados estaban correctos. Por lo que los emprendedores no podían abrir su droguería antes de Navidad.
Mencionamos el caso de esta pareja porque es un ejemplo bastante notable de cómo funciona nuestro Ayuntamiento, porque supone un caso representativo de la dejadez del equipo de gobierno a la hora de atender las peticiones de sus vecinos. Lo normal, lo lógico es que, en el momento en que algún empleado se pone de baja, se le sustituya inmediatamente para que los ciudadanos no tengan que sufrir el retraso en los trámites imprescindibles. No parece importarles mucho a los que nos gobiernan que estas dos personas hayan perdido su tiempo y su esfuerzo, que se hayan hipotecado incluso para sacar un negocio adelante.
Antonio Rico Bañón.
Portavoz de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Sax.



