La Asociación Magic Eagle organiza un encuentro terapéutico y de convivencia centrado en el bienestar emocional de los menores ingresados por patologías de larga duración.

El compromiso social y terapéutico sajeño ha vuelto a cruzar las fronteras locales para ofrecer un respiro emocional a quienes más lo necesitan. El zooterapeuta sajeño Juan Francisco Martínez Torá, como uno de los pilares de la Asociación Magic Eagle, ha liderado una innovadora jornada de Intervenciones Asistidas con Aves Rapaces (IAAR) en las instalaciones de la Casa Ronald McDonald de Valencia. El encuentro, enmarcado dentro del convenio de colaboración que une a ambas entidades, tuvo como principal objetivo regalar un soplo de aire fresco, aprendizaje y desconexión a los niños hospitalizados y a las familias que los acompañan en sus procesos médicos.
Bajo la experta supervisión de Martínez Torá, la primera parte de la actividad convirtió el jardín del centro en un aula de naturaleza viva. Los pequeños pudieron interactuar de forma directa con cinco ejemplares de la asociación: el cernícalo Zipi, dos autillos llamados Gismo y Furby, el búho de Bengala Messi y el águila de Harris Horus, que ejerce como símbolo de la organización. Más allá de la espectacularidad de las aves, el zooterapeuta sajeño enfocó la sesión hacia los beneficios emocionales y la estimulación que produce el vínculo directo con los animales. Además, se introdujo a los asistentes en el proyecto de sensibilización ambiental «Tras las huellas de Félix», inspirado en el legado de Rodríguez de la Fuente.
El bienestar animal como pilar y lecciones de vida
Desde Magic Eagle recalcan que estas intervenciones se rigen por un respeto absoluto hacia los animales. Juan Francisco Martínez Torá y su equipo aplican una metodología donde las aves no se contemplan como herramientas de trabajo, sino como participantes activos. Por ello, cada sesión requiere una planificación individualizada que respeta estrictamente los tiempos de descanso y las necesidades de cada ejemplar.
La carga emotiva de la jornada se intensificó con la visita del atleta paralímpico David Casinos, quien asistió junto a su perro guía Urano. Casinos ofreció una charla motivacional enfocada en la aceptación de la vulnerabilidad, recordando a los padres y niños que está permitido sentir miedo o cansancio, y que el apoyo del entorno es el verdadero motor para salir adelante.
Como broche final, el equipo de Magic Eagle entregó a cada familia un obsequio cargado de simbolismo: una pluma natural de Horus —obtenida mediante la muda natural de su plumaje— junto al cuento «La pluma mágica». Una metáfora perfecta sobre cómo las plumas unidas forman las alas para volar, del mismo modo que el arrope familiar ayuda a superar las etapas más complejas de la vida. Con más de quince años de trayectoria a sus espaldas, la asociación y sus profesionales demuestran una vez más que la zooterapia es una herramienta excepcional para humanizar la asistencia sanitaria y devolver la ilusión en los momentos más difíciles.




