Europa se enfrenta a uno de los conflictos internacionales más complicados de su historia reciente. Pese a los esfuerzos diplomáticos para evitar el conflicto armado, los sonidos de guerra en Ucrania son cada vez más fuertes.

La invasión de Rusia a Ucrania está teniendo graves consecuencias a nivel económico para Europa. Jens Stoltenberg, secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), declaró hace unos días lo siguiente:

“Nos preocupa la situación energética en Europa, porque demuestra la vulnerabilidad de ser demasiado dependientes de un proveedor de gas natural”.

¿Cómo reaccionaría la economía española si Rusia bloqueara sus relaciones comerciales con nuestro país?

Rusia y Ucrania son grandes proveedores de cereales, petróleo o gas natural, recursos claves para Europa.

La energía es un recurso fundamental. Por tanto, España tiene más ventaja que sus países vecinos puesto que no depende tanto del petróleo que llega de Rusia ni de la red de gasoductos que recorren Europa Central. Sin embargo, al otro lado de los Pirineos, la mitad del gas natural que utilizan proviene de Rusia.

Gonzalo Escribano, Director del Programa de Energía de Real Instituto Elcano, comenta que “España importa la gran mayoría de su gas mediante metaneros, donde luego se regasifica en las plantas de gas licuado de las cuales España tiene más que cualquier otro país europeo, donde tenemos ahora mismo seis plantas funcionando. España podría importar más gas natural licuado del que actualmente consumimos. De hecho, parte de lo que nos sobra lo podríamos exportar por dos gasoductos que tenemos con Francia. Pero, el efecto probablemente más fuerte sería el efecto indirecto a través de los precios, puesto que habría escasez de gas en el resto del continente, ocurriría como ha ocurrido en los últimos meses: el precio del gas se dispara, se tiene que traer gas natural licuado de sitios muy lejanos, en competencia con otros consumidores como los asiáticos, y el precio del gas se dispara inmediatamente”.

Pero hay una cosa que sí podría afectar más a España. Se trata de la falta de suministro de cereales, una materia prima básica en la alimentación de toda la población española. España es el país europeo que más toneladas de cereales importa de países externos a la Unión Europea, principalmente maíz y trigo, procedentes de Rusia y Ucrania. El origen de los cereales que se consumen en Europa provienen de Rusia y Ucrania, concretamente el 44,72% del maíz proviene de Ucrania, y el 40,7% del trigo provienen de Rusia y Ucrania.

Spread the love