La decisión, tomada de forma conjunta por la comunidad educativa, responde a una situación de precariedad que, según denuncian, afecta directamente a la calidad de la enseñanza y al bienestar de los alumnos.
Se trata de una huelga que se asume en todos los claustros docentes de los IES de la Comunidad Valenciana, en mayor o menor medida, y se plantea como un parón de tiempo indefinido hasta que las verdaderas reivindicaciones pedagógicas y educativas sean atendidas, y no las que trata de “disfrazar” la Conselleria.

A través de un comunicado oficial, el centro ha detallado los motivos que han llevado a esta medida extrema, subrayando que no se trata únicamente de una reivindicación salarial, sino de una «defensa de la educación pública que es de todos y para todos».
Un decálogo de reivindicaciones críticas. La comunidad educativa señala deficiencias estructurales y de personal que impiden el funcionamiento normal del centro:
Falta de personal e inclusión deficiente: Denuncian la escasez de especialistas (PT, AL y educadores) para atender al alumnado con necesidades especiales.
Colapso de infraestructuras: El centro critica la permanencia de barracones, la falta de espacio y una climatización deficiente que alcanza los 35 grados en las aulas durante los meses de mayo y junio.
Ratios y burocracia: Exigen una reducción de la ratio de alumnos (actualmente en 30 por clase en etapas iniciales) y una simplificación de las tareas administrativas para priorizar la atención directa al alumno.
Vacantes sin cubrir: La comunidad alerta sobre la lentitud en la cobertura de bajas, habiendo registrado casos de hasta un mes sin docente en cursos críticos como 2º de Bachillerato. También denuncian la ausencia total de personal no docente (conserjería).
Defensa de la FP y la lengua: Rechazan la eliminación de más de 100 ciclos formativos y solicitan una protección real de la lengua y cultura valenciana.
Mensaje de tranquilidad para el alumnado de 2º de Bachillerato. Conscientes de la cercanía de las pruebas de acceso a la universidad, los docentes han enviado un mensaje de calma a los alumnos de último curso y a sus familias: «Nunca haríamos nada para perjudicarles; ellos deben concentrarse en estudiar. Nosotros velamos por su educación y seguiremos a su lado como hemos hecho desde 1º de la ESO».
Llamada a la unidad de las familias. El comunicado concluye con un llamamiento a la solidaridad de los padres y madres de Sax y Salinas. «No somos el enemigo, somos vuestros aliados. Necesitamos a las familias remando en la misma dirección para proteger el futuro de sus hijos e hijas», afirman desde el colectivo docente.

Desde la Conselleria de Educación se ha enviado una carta a las familias, en nombre de la Consejera, acerca de la próxima huelga educativa indefinida.
La ley es clara: la Generalitat no puede utilizar canales ni cargos públicos para hacer propaganda de gestión, desacreditar un conflicto o presionar contra el ejercicio del derecho a huelga (como está ocurriendo con los docentes que imparten 2° bachillerato).
Además, los datos que transmite la carta son falsos o tergiversados y los sindicatos ya lo están reclamando.




