El pasado domingo 15 de febrero la villa de Sax celebraba la festividad de Santa Eulalia en su 786 aniversario, en la pequeña aldea situada en los prados de Santa Eulalia, entre Sax y Villena, en la que actualmente sus elementos arquitectónicos tan importantes para nuestra ciudad se han derrumbado, como la pared del escenario del teatro, evidenciando un abandono progresivo de este valioso patrimonio del siglo XIX.
La falta de conservación ha llevado a que estructuras emblemáticas del conjunto, que incluye teatro, palacio y antigua fábrica, se encuentren en un estado de degradación crítica. La Colonia, con raíces que se remontan a una villa romana, representa un ejemplo único de colonia agrícola e industrial de finales del siglo XIX. A pesar de su importancia cultural, el sitio ha sufrido años de desidia, lo que ha provocado derrumbes, como el del escenario de su antiguo teatro.

La situación de la Colonia de Santa Eulalia sigue siendo una preocupación para la preservación del patrimonio histórico en la zona de Sax, aunque parece ser que nuestros políticos no les importa demasiado.
La Colonia de Santa Eulalia fue declarado Bien de Interés Cultural en 2016. Un proyecto agrícola-industrial inspirado en las ideas de pensadores utópicos del siglo XIX como Robert Owen, Charles Fourier o Étienne Cabet.

El pasado domingo 15 de febrero, coincidiendo con la celebración de Santa Eulalia en Sax, se llevaron a cabo actividades en la misma colonia, entre ellas la misa de la santa que se celebraba en la puerta de ermita ya en la pequeña capilla también había peligro por las condiciones en la que se encuentra actualmente.
Las movilizaciones vecinales han luchado sin éxito durante décadas para intentar que las administraciones públicas se hagan cargo de la rehabilitación de estos edificios y la reconversión de Santa Eulalia en un centro de interpretación cultural. Había una plataforma civil muy activa, pero acabaron muy decepcionados cuando vieron que la Generalitat Valenciana rechazó llevar a cabo el estudio de reconstrucción de la colonia que había salido como la propuesta más votada en las comarcas del Sur en los presupuestos de Participación Ciudadana.
Por su parte, a los ayuntamientos de Sax y Villena el proyecto les viene grande y alegan que son los propietarios quienes están obligados a mantener en buen estado los edificios protegidos de la colonia. El problema es que los herederos andan en litigios desde hace mucho tiempo, y además, como no se ha ido restaurando poco a poco, ahora la inversión necesaria es enorme. La colonia está completamente abandonada y además se ha ido expoliando todo lo que tenía en su interior. Lo próximo es la fábrica de harinas, que ya tiene varios agujeros muy grandes en el tejado. Le va a ocurrir lo mismo que a la alcoholera. Hubo una oportunidad muy buena de expropiar y rehabilitar hace unos años, cuando la Universidad de Alicante se interesó en convertir la colonia en un campus. Pero la situación con los herederos estaba tan enmarañada que la cosa se quedó en nada.

Con el objetivo de llamar la atención sobre la lamentable situación de la colonia de Santa Eulalia, el director, productor, guionista y escritor madrileño Augusto M. Torres -productor, entre otras, de la película de culto de los años 80 Arrebato– ha grabado un cortometraje documental llamado Utópica, que ya se estrenó en Alicante en el Instituto de Cultura Juan Gil-Albert y pasó por festivales como Sax, Cine Compromés de Valencia o la Semana de Cine de Villena y ahora ya está disponible en Filmin.




