La jornada del domingo 1 de noviembre en el camposanto sajeño trascurrió tranquila y sin las aglomeraciones que se llegaban a producir otros años. Los días previos a la celebración se realizaron numerosas visitas, quizá incluso superior a la de este domingo, teniendo buen tiempo ambas jornadas. Y velando por la seguridad de los ciudadanos de Sax desde el viernes 30 de octubre y hasta el mismo 1 de noviembre, se contó con los agentes de Protección Civil y Policía Local.

El Cementerio de Sax, vivió probablemente el Día de Todos los Santos más atípico de toda la historia, ya que las habituales peregrinaciones masivas hasta los mismos para rendir tributo a los seres queridos ya fallecidos en esta significativa jornada han quedado enormemente reducidas, todo ello como consecuencia de un modo u otro de la pandemia del coronavirus.

Las visitas también se han reducido por las notables restricciones a las mismas implantadas por el Ayuntamiento de Sax, para este Día de Todos los Santos, lo que ha propiciado (y era uno de los objetivos de esas medidas) que numerosas visitas se adelantasen a los días previos, lo que llegó a provocar que en la jornada sabatina hubiera una afluencia muy alta al camposanto, quizá incluso superior a la de este domingo 1 de noviembre.

La entrada al camposanto fue controlada por agentes de la Policía Local y Protección Civil, ya que este año el Cementerio sajeño sólo podía albergar a un máximo de 200 personas a la vez. Para controlar la asistencia, se estableció una única puerta de entrada y otra de salida (en este caso, el acceso principal junto a la ermita, como entrada y la salida por la parte nueva de ampliación).



