La imponente imagen del castillo de Sax ha sido protagonista en la presentación de la marca Lexus RC300h y un Lexus UX 250h, junto a las fortalezas de Villena, Biar y Banyeres.
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El imponente litoral de la provincia de Alicante muchas veces hace olvidar la extensa franja montañesa que posee en su interior. Un conjunto de cerros, sierras y colinas donde en otra época se levantaron castillos y fortalezas, a modo de fuertes defensivos y vigías, cuya visita es de obligado cumplimiento si se quiere conocer un territorio de orografía radical y una historia configurada por culturas y fronteras cambiantes por las que han pasado figuras como los Reyes visigodos (Tudmir), míticos caudillos árabes (Al Azraq) y monarcas de la cristiandad tan señalados como Jaume I o Alfonso X El Sabio.
Por ello, y de la mano de Lexus, se ha recorrido parte de la provincia de Alicante para visitar cuatro de las fortalezas que configuran la Ruta de los Castillos del Vinalopó. Los monumentos de Sax, Villena, Biar y Banyeres han sido los escogidos para realizar una ruta en la que veremos ya desde la carretera el dominio de los castillos que jalonan el Valle Vinalopó y que forman parte de algunos de los momentos más sobresalientes de la historia.

De la mano del cronista oficial de la Villa de Sax, Vicente Vázquez, los invitados a esta ruta visitaban el interior de nuestro castillo.
El castillo se alza sobre un cerro de forma alargada, inaccesible por la vertiente oeste, por lo que se accede a la fortaleza por el noroeste. Es de planta irregular y consta de dos recintos: barbacana exterior, para la defensa de puentes y entradas, y un amplio cuerpo murado, dentro del cual figuraba un gran albergue.
En sus extremos están las dos torres, siendo la principal rectangular, con muros de hasta 2 metros de espesor; en su interior estaba la sala de armas, y sobre ella una terraza almenada a la que se accedía mediante una escalera de arcos ojivales apuntados. La primera y la segunda de las plantas poseen una bóveda de medio cañón apuntada, con saeteras en esta última y en la tercera. En la ladera del risco en que se asienta esta fortificación existían otras obras de defensa destinadas a la protección del acceso principal del castillo, en el que se abría la puerta principal.



