El escritor Vicente Férez, conocido como V.F., firmó ejemplares de su obra poética Réquien en la entrada principal del cementerio de Sax, el pasado domingo 25 de mayo. Un momento íntimo y simbólico que convirtió el camposanto en un espacio de encuentro con la palabra, la ausencia… y la eternidad.

Durante toda la mañana del domingo, Férez instaló su espacio en la entrada principal del Cementerio de Sax, donde firmo ejemplares de su obra Réquiem y ofreció recitales poéticos para quienes se acercaron por el lugar para sumergirse en su universo literario. La propuesta buscaba fusionar la poesía con la atmósfera solemne del cementerio, creando un ambiente introspectivo y cargado de sensibilidad.
Como ya hiciera en otras poblaciones, este poeta se dio cita en el lugar con más paz de Sax, para en un acto íntimo y cargado de emoción rendir un tributo con su poesía entre las lápidas para recordar a quienes ya no están. Para Férez, Sax es un lugar con raíces donde descansan su abuelo y parte de su familia.
Vicente Férez, quien comenzó a escribir como una forma personal de enfrentar experiencias trágicas en su vida, describe su obra como un reflejo profundo y visceral de su sufrimiento. Réquiem, su libro autobiográfico, es un testimonio emotivo donde cada poema emerge como una expresión sincera y cruda. El poeta subraya que su interés por la muerte no es una elección personal, sino una realidad inevitable que ha influido en su camino creativo. Con un enfoque respetuoso hacia los cementerios como espacios de paz y reflexión, Férez busca ofrecer una experiencia poética que invite a la introspección y al diálogo con lo trascendental.




