Raúl Alarcón es uno de los rostros del éxito de una W52-FC Porto que no se limitó a sumar victorias durante la temporada, sino a dominar por completo la Vuelta a Portugal y aún a mostrarse por España. El ciclista admite que está viviendo una segunda vida en la modalidad y ahora tendrá que tomar una decisión importante en cuanto a su futuro.
Sus logros en 2017 despertaron el interés de equipos como la Movistar, formación del World Tour. Sin embargo, Alarcón se siente muy bien en Portugal y ante la perspectiva de ascenso de escalón por parte de la W52-FC Porto tal vez en 2019 y por el hecho de poder seguir siendo líder, el español está indeciso en cuanto al próximo paso a dar en la carrera.
«Estoy hablando con más equipos, más allá de Movistar, pero no descarto permanecer aquí donde me siento valorado y querido por el equipo y los aficionados. Uno tiene que tener esto en cuenta«, dijo Alarcón al regreso al ciclismo. «Este es un equipo que quiere crecer, que quiere subir de escalón y me gustaría estar con ellos«, agregó. Una de las tentaciones para eventualmente salir es la Vuelta a España, un sueño del ciclista que aún muy joven llegó al World Tour, pero después de algunos corredores de la formación donde estaban atrapados en las mallas del dopaje, todo se convirtió en una pesadilla. Alarcón fue obligado a bajar de categoría, llegando incluso a regresar al estatuto aficionado. En Portugal, reencontró el profesionalismo.
Son datos que no pasan desapercibidos para los equipos, y tampoco para las grandes estructuras. Movistar ha llamado a su puerta, pero también lo han hecho otros bloques, otro también del World Tour y otro francés. Él, de momento, sigue analizando la situación porque no parece querer precipitarse.



