Alarcón y su compañero de equipo, Amaro Antunes, concluyeron una jornada épica de ciclismo ofensivo en la que Antunes se llevó la victoria de etapa con un tiempo de 4 horas, 56 minutos y 55 segundos; y el sajeño dejó apuntalada su victoria final en la ronda lusa. Un cuarteto de ciclistas en el que se encontraba el líder de la carrera, Alarcón, y sus compañeros de equipo, así como el letón Krists Neilands (Israel Cycling Academy), maillot blanco de mejor joven, desafió al pelotón marchándose en solitario sin que nadie pudiera poner freno a la fiesta del W52-FC Porto.
La ronda lusa concluye este martes con la disputa de su décima etapa, una contrarreloj de 20,1 kilómetros con salida y llegada en Viseu, que estaba llamada a decidir la ronda, pero que finalmente debería ser un paseo triunfal para el ciclista de Sax.

Raúl Alarcón lidera la Vuelta a Portugal donde ganó la primera etapa, el sábado 5 de agosto, de 203 Kms en un sinuoso recorrido entre Vila Franca de Xira y Setúbal. En la segunda etapa, entre Reguengos de Monsaraz y Castelo Branco con una distancia de 214 Kms, la victoria la logró el portugués Samuel Caldeira, compañero de Alarcón que se mantuvo como líder; en la tercera etapa, entre Figueira de Castelo Rodrigo y Bragança, con 162 Kms, la victoria la consiguió al sprint el ciclista francés Bryan Alaphilippe (Armée de Terre), mientras que el sajeño Raúl Alarcón, se mantuvo al frente de la clasificación general individual de la prueba;
En la cuarta etapa entre Macedo de Cavaleiros y el alto de nuestra señora de Gracia, con la distancia de 152 kms, la victoria fue del sajeño Raúl Alarcón, afianzando así el liderato de la 79 edición de la vuelta a Portugal. El sajeño sigue al frente de la clasificación general siendo uno de los favoritos para ganar esta prueba. Raúl Alarcón, el jefe de filas español del equipo de Oporto, se aferraba, vestido con el amarillo de líder, al ritmo impuesto por sus compañeros en la cabeza del pelotón mientras que por delante Luis Gomes (Radio Popular Boavista) y Hélder Ferreira (Louletano-Hospital de Loulé) se unían al dúo de escapados para intentar infundir, sobre todo Gomes, un último hilo de esperanza a una aventura que parecía sentenciada habida cuenta del ritmo que estaba imponiendo en la retaguardia el equipo del líder.


