Repaso por la gastronomía sajeña, desde los hornos donde se elaboran las típicas pastas hasta los bares donde se hacen las mejores tapas dentro de la Ruta del Tapeo. Haz una Parada en Sax, conoce nuestra gastronomía y nuestro pueblo.
Los secretos que esconde residen, principalmente, en la utilización de las inmejorables y naturales materias primas autóctonas, dando lugar así a una gastronomía de gran calidad. En ella conviven la sofisticación de la cocina conventual con la sencillez basada en las raíces pastoriles, así como en la economía de subsistencia de la cocina común.
De marcado carácter popular y tradicional, la gastronomía de Sax utiliza productos sencillos que nos proporciona el campo, ya sea de manera espontánea o a través de la agricultura, permitiéndonos disfrutar de platos típicos repletos de un sinfín de ricos sabores.
La gran variedad de carnes, verduras y pescados, y la sabiduría de los maestros cocineros, que han sabido crear a partir de esta materia prima selectos platos, nos permiten saborear exquisitas elaboraciones.
La tradición repostera en Sax, protagonista indiscutible de festejos religiosos y sociales, y profundamente arraigados en la cultura popular, aún conserva su exquisitez de antaño. Ésto es posible gracias a la conservación de los métodos artesanales de elaboración, influenciada por los pueblos que se han asentado en estas tierras.
Algunas de las recetas más características son los sequillos, rajadillos, suspiros, toñas, rollicos de aguardiente, cazadores o de vino, representando todo un símbolo de la interculturalidad de Sax. Para acompañar estas delicias encontramos vinos de elaboración artesanal de la Bodega Cooperativa de San Blas, siendo un rico complemento y acompañante de los platos característicos de Sax.



