El guardia civil retirado de Alicante Joaquín Pagán ha podido cruzar la frontera de Rumanía y acceder a Ucrania este pasado domingo con un pesado cargamento de 30 toneladas de ayuda humanitaria -sobre todo material sanitario- donada por los afiliados alicantinos de la Asociación Española de Guardas Civiles (AEGC).

Este exagente miembro de AEGC ya estuvo hace 11 años en Mauritania donde también participó en un convoy humanitario. En esta ocasión, y desde que se ha desatado el conflicto iniciado por Rusia, este alicantino «buscaba hacer un viaje diferente a los que hemos visto hasta ahora», aseguran fuentes de la organización. «Hacerlo bien y entrar a Ucrania, no quedarse en la frontera», como han hecho otros españoles que, también de manera solidaria, han ido hasta allí para entregar donaciones o para recoger personas refugiadas.

Pagán, natural de Elche, ha sido recibido este sábado por las autoridades ucranianas de Chernovtsi, ciudad al sudoeste del país, a quienes ha entregado todo el material sanitario que pasará a ser gestionado por Cruz Roja para su posterior reparto según las necesidades. Porque estas mismas fuentes recuerdan que, cuando se empezó a fraguar el viaje, optaron por la recogida de medicinas y otros enseres «por petición expresa de Ucrania».

Pero el viaje de una semana no lo ha hecho solo. Y es que para transportar las 30 toneladas de ayuda han necesitado un camión -de 40 toneladas de capacidad– que ha sido cedido de manera gratuita por la empresa Ferrotrans, con sede en Ibi. Uno de sus trabajadores, precisamente de nacionalidad ucraniana, ha acompañado a este guardia civil en el trayecto para realizar las labores de traducción y las gestiones burocráticas.

Sin embargo, poco antes de llegar a la frontera con Ucrania, reconocen fuentes de la AEGC, se ha tenido que bajar. «Sabía que, si pisaba el país, lo reclutaban» para luchar contra los rusos, como obliga la ley marcial para hombres de entre 18 y 60 años.

Asimismo, para que Joaquín Pagán pudiera entrar a Ucrania ha hecho falta hablar con la embajada del país y explicarles el cometido del viaje y el material que transportaba. Todo «un papeleo» también para que no lo parasen durante el trayecto que ha gestionado la rama alicantina de AEGC.

Para estos trámites, la asociación ha contado con la ayuda de otro paisano ucraniano, que en este caso trabaja en Elche y que, al parecer, tiene contactos con la administración que dirige Zelenski y que «ha servido de enlace» para obtener el visto bueno de la embajada ucraniana.

Este ciudadano en cuestión ha sido, a su vez, el encargado de organizar otros dos convoyes que el pasado martes salieron de la localidad ilicitana con destino a Ucrania, donde se ha gestionado la entrega de 14 toneladas de ayuda humanitaria recogida por el Ayuntamiento de Petrer con productos de primera necesidad, material sanitario y de higiene.

Con respecto a Pagán, fuentes de AEGC informan que ya ha emprendido el viaje de vuelta a España y que él y el compañero ucraniano se encuentran «sanos y salvos» después de cruzar el país en guerra.

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