Adelantado a las habituales fechas de esta celebración, la villa de Sax volvió a celebrar San Antón, una de las tradiciones más antiguas de la localidad.

De nuevo, en el mes de enero, una semana antes de la fecha de la festividad de San Antón, cientos de mascotas con sus dueños volvieron a acudir a la peregrinación que comenzaba en el parque de los Príncipes, recorriendo las principales vías de Sax, para recibir la bendición del Santo en la misma puerta de la iglesia parroquial Nuestra Señora de la Asunción.

Tras la misa comenzaba la «procesión» de animales que la abrían, los carruseles y caballos que llenaron el recorrido bajo la atenta mirada de los espectadores que allí se apostaron desde primera hora de la mañana y causando expectación entre los presentes, sobre todo entre los más pequeños.

No faltaron como siempre, siendo el grupo más numeroso los perros, de todos los tamaños y razas, pero tampoco faltaron, gatos, periquitos, aves rapaces, tortugas y conejos, entre otros animales domésticos.

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