En el manifiesto del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, convocado en Sax por la HOAC, asistían casi un centenar de personas congregadas alrededor de la Plaza de San Sebastián.

El martes 8 de marzo, se leyeron manifiestos a cargo de Carmen Reina, como representante de la HOAC, Ana María Bustos, como representante de la concejalía de igualdad del Ayuntamiento de Sax, Joaquín Estevan, como representante de los hombres por la igualdad, y diferentes testimonios de la ciudadanía, entre ellos el de una vecina de Ucrania que daba las gracias a la ciudadanía sajeña, por su acogida.

Se leyeron testimonios en la Plaza de San Sebastián de Sax, que ponen de relieve cómo las mujeres siguen padeciendo la desigualdad, la precariedad, el empobrecimiento y la exclusión en el mercado laboral y que la crisis sanitaria ha agravado aún más.

Además, las mujeres han estado más expuestas, y lo siguen estando, a la Covid-19, pues trabajan, mayoritariamente, en el sector servicios: sanidad, educación, hostelería, comercio, y sosteniendo los sistemas de cuidados y trabajo doméstico lo que significa que incluso en estos momentos, que, poco a poco se va notando cierta recuperación económica en nuestro país, a nosotras se nos sigue dejando fuera.

Se hacía una llamada a todas las mujeres para generar espacios seguros en los que “nos encontremos y tomemos conciencia de que nuestra situación de desigualdad y discriminación está provocada por un sistema social (patriarcado) y económico (capitalismo) que nos ignora y utiliza”

Nos comprometemos a seguir luchando junto a otros movimientos y organizaciones eclesiales, sindicales, sociales y políticas para acompañar a las mujeres; cambiar la mentalidad patriarcal y capitalista; trabajar para que las instituciones garanticen los derechos de todas las mujeres a un trabajo digno; y a seguir generando experiencias que vislumbren una sociedad más justa e igualitaria.

Queremos seguir construyendo, en el mundo, la comunidad de iguales y seguir comunicando la esperanza en nuestros ambientes, promover la justicia social, los derechos humanos y la igualdad de género. Porque no hay esperanza sin lucha, en Sax seguiremos trabajando “hasta que la igualdad se haga costumbre”.

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