Nocturno XI.

Llueve, por la noche,

la maldad.

Covertida en racimos,

incasdescentes, vacios y huecos.

Rompe vidas tiernas y leñosas y,

mas doloroso, las que estan por nacer.

Dejamos de creer, hace mucho,

en dioses.

Nos refugiamos en el humanismo

como unica esperanza.

Ahora, los hombres,

ansiosos de poder,

nos traicionan.

¿Qué nos queda?

 

 

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