Más de 200 personas se quedaron la noche que fue del 31 de diciembre de 2015 al 1 de enero de 2016, sin poder escuchar las campanas del único reloj público que existe en Sax, el del campanario de la Iglesia Parroquial Nuestra Señora de la Asunción, que se quedaron mudas y al parecer por una decisión que se llevó a cabo por la parroquia, ante las protestas de vecinos que no querían escuchar el sonido de las campanas.

 

En la noche que todos esperaban fuese, mágica, genial y maravillosa, resulto ser, en la que los más de 200 comensales que querían consumir sus uvas al compás de las campanas, tuvieron que entonar a viva voz los doce números. Entre estas personas algunos, concejales y personas que fueron en las listas de los distintos partidos, se quedaron perplejos ante la ausencia de campanadas. Una anécdota, que se recordara algún tiempo.

Spread the love