«Querido párroco Alfredo y compañeros sacerdotes que estáis concelebrando en esta solemnidad de San Blas. Delegado del embajador de Turquía en Madrid que nos visitáis hoy, Señores Alcaldes de Sax, Alagón y Cardona, y concejales del Ayuntamiento, juez de paz, comandante del puesto de la Guardia Civil y Policía Local, autoridades que nos visitan, alcaldes de fiestas. Señor presidente de la Mayordomía de San Blas, José Vicente Vaquer, miembros de la mayordomía, presidentes de las comparsas, damas y reina infantil, damas y reina Mayor, Capitanas, Capitanes, Pajes, enhorabuena a los Capitanes, Capitanas y pajes que hacéis este año la fiesta, embajadores moro y cristiano, Regina, Josefa y familia con los panecillos de San Blas, Amigos de San Blas, a los sargentos de las ocho comparsas, a los presidentes de las peñas, Sajeña – Alagonesa y Alagonesa – Sajeña, a cuantos colaboráis a que la fiesta sea un éxito aquí en Sax y al coro de la Iglesia, con sus músicos, y director que hacéis que está celebración sea tan solemne y a todos vosotros hermanos sajeños, que estáis en esta celebración y aquellos que seguís la misma por Intercomarcal Televisión, también aprovecho la ocasión para saludar a las personas que conocí el año pasado y que agradablemente me acogieron y me trataron también, y que no nombro a nadie, por miedo a olvidarme de alguno de ellos, sentiros saludados,  A Tito, siente nuestro apoyo en ese proyecto que llevas entre manos, ánimo que lo conseguirás, que Dios Nuestro Padre os bendiga por medio de San Blas, vuestro Patrón e intercesor. Y a Paqui y familia, compañera de estudios y a su hija que el año pasado conocí, como paje y este año repite como dama infantil, se ve que le gustan las fiestas, eso es amor a la fiesta, que no decaiga y a todo sajeño que me abre su puerta y ciudad y me brinda su amistad en estos dos años que he venido a este pueblo bendecido por san Blas, por eso  puedo decir Sax, morada de buena gente.

Lo primero Felices Fiestas, las estáis viviendo con alegría, gozo, paz y cordialidad entre vosotros? Para poderlo comunicar a la gente como yo, que viene  a veros y a disfrutar de estas maravillosas fiestas. Espero que sí. Si no transmitís alegría y felicidad, no lo contagiáis. He comprobado que sí contagiáis esa alegría de saberos un pueblo en fiestas y Fiestas en Honor de San Blas. Sigamos pues con las fiesta y en la fiesta dentro de ella, porque para que sea fiesta hay que vivirla y mejor si es desde dentro, ¿verdad? También con su parte religiosa, que siempre suele ser la más importante, que no se os olvide mis queridos sajeños, vuestra identidad religiosa, de ahí esas fiestas de moros y cristianos.

Ahora sí, después de haber celebrado los 75 años de la nueva talla de San Blas y los 1.700 años del Martirio de San Blas, nos encontramos de nuevo aquí, en esta Iglesia Parroquial, tan bonita y majestuosa que tenéis los sajeños,  con San Blas y sus fiestas de Moros y Cristianos, para homenajearlo en su día. La verdad que todo esto me sobrepasa porque he visto una ciudad volcada en todos sus actos hacia San Blas.

Después de este recibimiento, tan inmerecido por mi parte, pero tan brillante, extraordinario, tan lleno de colorido, de alegría, de juventud. El ver desfilar a las 8 comparsas de moros y cristianos de Sax para este Acto del Predicador, no sé qué deciros, me embarga la emoción, se me hace un nudo en la garganta. Yo no es que sea muy festero, pero escucho música y se me ablanda el corazón, soy muy musicólogo, porque, que serian unas fiestas sin música? La música como sabéis amansa a las fieras, a mí me esponja el corazón. Además quien canta, ora dos veces dice san Agustín, y qué es la música sino ese canto, esa oración a Dios Padre por habernos dado a San Blas como protector, ejemplo y guía para nuestras vidas. Con está música Sax canta las glorias de san Blas. Ánimo y que no decaiga la fiesta. La música ablanda el corazón endurecido, yo he venido desde el colegio de mis hermanas las carmelitas en una nube, y sin saber cómo me encuentro aquí presidiendo esta solemne eucaristía en honor de vuestro santo Patrón. Y lo grave es que no sé qué deciros. Estoy en un apuro. Me meto en cada lío, lo que tengo claro es que Dios me saca, junto con San Blas, al que le pido que me aclare la garganta para poder anunciar  a Jesucristo, por medio de Él. Además sé que es un acto muy antiguo e importante para lo sajeños, de tiempo inmemorial, en el que salís a recibir a aquel que os va a hablar para honrar y alabar al patrón. Espero estar a la altura de ese cometido, que veo que no es cosa insignificante, que impone, por lo menos a mí.

Cuando estaba preparando esta homilía para hoy, os he de confesar que estaba oyendo música, porque a mí me relaja y me hace pensar  y sacar lo más profundo de mi corazón que es ahí, donde está esa voluntad de Dios para todos nosotros. ¿Verdad que lo habéis experimentado alguna vez? Pues eso, es lo nos puede ayudar a ser seguidores de Jesucristo. Eso que nace del fondo de nuestro corazón, porque es lo más puro, auténtico, verdadero que tenemos y eso es lo que brota de dentro de nuestro corazón.

Además estaba pensando cómo os estabais preparando para la Fiesta de San Blas, y me venía al pensamiento que todo sajeño devoto de San Blas se acordaba de Él a lo largo del  año, en el cabildo, en reuniones de comparsas, ante cualquier dificultad, miráis hacia la ermita y el ruego llega rápido a San Blas, y con vuestra humilde oración, que casi todos los días le enviáis desde el fondo de vuestro corazón.  Pero ahora con motivo de su fiesta cobra un sentido nuevo y más hondo: acudimos todos juntos como hermanos y alrededor del altar, para darle gracias a Dios por tenerlo como Patrón de esta villa y poder abrir el corazón para escuchar, (que no es lo mismo que oír) lo que Él nos quiere decir por medio de está palabra que se nos ha anunciado y proclamado dentro de esta celebración de la eucaristía.

No se qué deciros, porque lo que yo os diga ya lo sabéis. ¿Qué sajeño no conoce la vida de San Blas? ¿Su santidad? ¿Su martirio? Os diré algunos datos de su vida, sabiendo que ya os lo sabéis al dedillo. Nace en Sebaste, actual Armenia, en una familia acomodada y cristiana, que le inculca los valores cristianos a su hijo Blas. Médico de profesión, aclamado por el pueblo para ser obispo de Sebaste una vez vacante la sede, por su humildad, bondad, mansedumbre, practicante cristiano. ¿Sabéis? Él en su consulta, en su conversación diaria habla a los pacientes de Jesús, de su religión, de su mensaje, y así poder conseguir más cristianos para el cristianismo. Que nosotros también sepamos anunciar a Jesucristo con nuestra vida, obras, ejemplo y con nuestra boca. Mártir por anunciar a Cristo, y santo por derramar su Sangre. Su tumba se encuentra en Sivas. Pero siempre es actual para nuestra vida, y más para el pueblo de Sax, siempre aporta algo para nuestra edificación, como personas seguidores de Jesucristo. Algo intentaré aportar con mi pequeña reflexión y que si os hace pensar y cambiar algo en vuestra vida de cristianos, pues habrá valido la pena, hacer este acto del predicador 2017 y está Eucaristía de Acción de Gracias por tener a San Blas como vuestro patrón, y protector.

A lo mejor estáis esperando una gran homilía y yo no soy de grandes discursos, porque hay que ser sencillo y llegar a la gente. Con lo que os he dicho ya sobraría, pero daremos algún detalle más. ¿Sabéis cuál es la gran lección de san Blas, para nosotros cristianos del siglo veintiuno? Pues allá va, amor y perdón, y no hay más.

Amor a Dios Padre, le hemos dicho en el gloria, solo tú Santo, sólo tú Señor, sólo tú Altísimo, solo Dios es santo, nosotros tenemos que caminar en esa senda de la santidad y que son las bienaventuranza y hacer la voluntad de Dios Padre y amor al prójimo, ámalo como tú te amas. Eso es lo que hizo san Blas, amó al padre, a través de la oración, de su trabajo, de su vida, de su episcopado, y a sus hermanos cuando baja a fortalecerlos por la noche para que no decayeran en su cristianismo, o conocimiento de Jesucristo, y seguimiento a él, pero eso pudo hacerlo él hacia los demás, porque oraba y amó al padre. Por eso también es un ejemplo para nosotros, ¿Porque cómo amamos nosotros? Hacia dentro, amándonos a nosotros mismos, primero yo, segundo yo y después yo. O hacia fuera, primero mi hermano y después mi hermano y por último yo.

Porque de la vida de los Santos podemos aprender cómo nosotros debemos ser también. El ejemplo primario, el ejemplo a seguir  es Cristo, él es santo, él es el hijo de Dios, él es el que se entregó por nosotros y murió en la Cruz derramando su sangre, por nuestra salvación,  a ese debemos seguir e imitar. Pero los santos siguiendo a Cristo vivieron una vida llena de penitencia, alabanza a Dios, sacrificios, cumpliendo con las obras que le dirán sus directores espirituales, obras que todos debemos cumplir  cuando estamos buscando esa santidad, ese crecimiento, esa cercanía a Dios nuestro Padre. De  ahí que los santos nos sirvan de guía. Una guía que nos ayude a relacionarnos para alcanzar esa santidad a la que estamos llamados por nuestro bautismo. Cristo nos dio ejemplo y los santos son referencia de ese seguimiento a Cristo, y cómo nosotros podemos seguir a Cristo y como lo es San Blas para todos nosotros. ¿Cómo oramos? ¿Tenemos tiempo para estar con Dios, para escuchar lo que él nos quiere decir? Y perdonando, porque él también tuvo que perdonar, a los delegados del emperador Agricolao, a aquellos que le maltrataron. Y nosotros ¿Cómo perdonamos? Por lo bajini, sí pero te la guardo. O como él, en voz alta y clara que nos oigan, te perdono porque Dios me ha perdonado a mí y yo, siguiendo el ejemplo de él (Jesucristo) y porque soy cristiano, te perdono. Por eso es santo san Blas y ejemplo para nosotros.  Hay que seguir al único que es santo, que es Cristo, pero si no podemos, pues él nos pone guías, intercesores, mediadores que es lo que es san Blas para el cristiano y el pueblo de Sax. Por eso él debe ser modelo para nosotros y vivir como el vivió, nos fijaremos en algunos aspectos de su vida.

Por eso más que fijarnos en sus privilegios sin medida, fijarnos en tantas cosas como se parece a nosotros, no olvidemos que él fue una persona como nosotros, con sus fallos y debilidades, y con sus actitudes y cualidades, pero también se dejó moldear por Dios. ¿Nosotros nos dejamos moldear por Dios, por su palabra? ¿por su ejemplo? ¿Somos arcillas en manos del alfarero, como lo fue nuestra Madre la Virgen María?  Más que verlo como un mito lejano, nos distan algo más de 1700 años, verlo como ideal perfecto y descubrir en él lo que es capaz de hacer Dios Padre en el hombre y por el hombre. Para poder así enumerar sus virtudes y encantos y poderlo imaginar caminando codo a codo entre nosotros, como hará después de esta misa en su solemne procesión, en medio de su pueblo y con su pueblo. Más que recordar ahora cómo multitudes de cristianos de todos los tiempos rezan postrados a sus pies por haber conseguido algún favor de él, me gustaría hoy sorprender con su persona, (a propósito de persona, permitirme una disertación que me viene a la cabeza sobre lo que es llevar el título de sajeño en la vida de uno y poderos nombrar a dos sajeños, ¿Me permitís? Gracias,….para mi ser sajeño no solo es llevar el nombre de la ciudad, donde nacemos o vivimos y desarrollamos nuestra vida, está intrínseco todo lo que mueve Sax, su cultura que es abundante e interesante, sus costumbres, sus raíces, sus tradiciones, sus fiestas,  y cómo no, sus gentes, que he comprobado que son acogedoras. A propósito de sus gentes, me vienen a la cabeza dos nombres de personas que han llevado a Sax en sus corazones y cómo no, sus fiestas y su Patrón, allá donde han ido, o han estado, y tenéis que estar orgullos de ello. Uno, es una persona que ayer hubiera cumplido 100 años, aun así, se han celebrado 100 años de su nacimiento, es vuestro sajeño  emblema, ya sabéis de quien hablo Alberto sols, premio Príncipe de Asturias de investigación científica 1981 y Premio Nacional de investigación Científica Ramón y Cajal 1988, entre otros muchos premios más. Y otro sajeño más que también ha trabajado por la fiesta y dar a conocer a San Blas, es Miguel Medina Herrero, fallecido y que os legó ese libro tan fabuloso de San Blas en España, los lugares donde se celebra San Blas por toda nuestra geografía Española, saludo a su viuda Reme que tan generosamente me dedico el libro. Pues estas dos personas han dado a conocer a Sax y con ello a San Blas y sus fiestas y sus gentes. Hasta aquí esta disertación).

Seguimos con San Blas, decíamos que sorprender con su persona, su vida, analizar el cómo, el dónde, el cuándo y porqué: vivía, oraba, callaba, hablaba, amaba….para intentar, más tarde que nuestro orar, callar, hablar, vivir y amar, tenga los mismos ingredientes con que san Blas los aderezaba.  Esto es: contemplativamente: que equivale a estar atento siempre a la escucha de Dios, ser testigos, esto es san Blas, testigo de Jesucristo, pues ser testigo de cada acontecimiento, para luego trasportarlo hasta lo hondo de nuestra alma y descifrar allí la clave en que él nos lo ha emitido. En disponibilidad: sin necesitar de agendas para los días, ni mapas para los caminos, sino dejando que Dios haga cosas muy grandes dentro de nuestra insignificante pequeñez. Aprender el oficio de cantor entusiasta de tantas maravillas como el Padre derrama entre nosotros y en nosotros, como lo hizo con san Blas. Sembrando esperanza y optimismo por el mundo…..en actitud de servicio. Y acurrucándonos al calorcito de nuestra propia Fe. Fe que os han trasmitido vuestros antepasados, esa Fe demostrada en ese voto o juramento que hizo la villa de Sax en 1627, a San Blas y que renovasteis en el 2003, con motivo de los 375 años de ese voto. Que san Blas sea un referente para cada uno de los sajeños y para el pueblo de Sax, para que podáis construir el reino de Dios en medio de vosotros y en nuestro mundo. Que esa fe, se convierta en servicio eficaz, en esperanza, en compromiso para con quien hace el camino con nosotros. Y en fidelidad, ya veis, que a san Blas la fidelidad le costó la vida, pero por esa fidelidad ahora vive junto al padre en el cielo e intercede por nosotros. En esa fidelidad, huyendo siempre de cualquier promesa nuestra y de los desalientos ante el fracaso. Y hundiendo siempre nuestras pequeñas o grandes infidelidades en la infinita fidelidad de Dios Padre. Que no nos dé vergüenza decir que somos cristianos, seguidores de Jesucristo, bajo la protección, patrocinio y ejemplo de San Blas que es vuestro guía. Por eso podemos decir a Dios Padre que nos concede la alegría de celebrar hoy la fiesta de san Blas, fortaleciendo a tu Iglesia con el ejemplo de su vida, instruyéndola con su palabra y protegiéndola con su intercesión.

En fin, me gustaría que nos sorprendiéramos al descubrir cuan cerca de nosotros camina, cuán dentro de nosotros está, verdad? Que sajeño no lleva a San Blas en el fondo de su corazón y mira a su ermita en la preocupación? Y le sintiésemos vivo, estimulante, contagiante de su vida y de su acción….en nosotros y en los demás…para que ….ligeros de equipaje, libres, enamorados….nos lanzáramos a la vida a vivir…a ser…. a hacernos presencia en el mundo que nos ha tocado vivir, con él, a su ritmo, con su corazón y su amor. Un corazón totalmente para Dios y un amor hecho servicio a los demás.

Ya vemos que debemos que tener la garganta sana para poder anunciar buenas noticias, como es el Evangelio de Jesucristo, buena noticia, ser constructores del reino de Dios y de una sociedad más fraterna, social, equitativa, alegre, festiva…etc. Me váis a permitir que termine con un deseo, petición, súplica u oración, que le quiero presentar a San Blas en nombre de todos los sajeños aquí presentes y los que nos veis por televisión, que cada uno disponga y prepare su corazón y se una a mi voz para que como una sola voz suba como incienso a la presencia de San Blas y él la presente a nuestro Padre Dios

Querido San Blas, después de esta celebración, tú te dispondrás a salir con nosotros por las calles de nuestra ciudad de Sax,  como sabes te llevamos con nosotros porque eres nuestro Patrón e intercesor ante el Padre, tú bien lo has oído, y porque hoy es tu fiesta. Queremos mostrarte a todo el mundo, pues estamos orgullosos de ti, porque nuestra vida cristiana, en este pueblo tiene en ti su modelo, su amparo y su guía. Somos testigos de que tú pagas con creces el más pequeño gesto de amor. Al pasear por nuestras calles, mira, san Blas, los lugares donde convivimos con nuestros hermanos. Están regados con muchos sudores para llevar al hogar el pan de los hijos, están pisados con muchas idas y venidas para encontrar el gozo del amor y el trato del amigo pero que también tropiezan con el sufrimiento y con el fracaso.

Mira los rincones donde juegan nuestros niños, mira los hogares donde los esposos se aman y luchan, mira los cuerpos llenos de vida y de ilusión de nuestros jóvenes con frecuencia maltratados por el vicio, la burla, y el engaño. Mira a nuestros enfermos, bendícelos y derrama sobre ellos y los que los cuidan el bálsamo de tu amor y permanece junto a su cruz. Mira también a nuestra Iglesia de Sax, llamada a ser luz y sal para todos. Reparte, San Blas, sonrisas a tu paso, fúndete con todos en un abrazo de tu amor y siembra nuestras calles de esperanza atrayendo los corazones de nuestros hermanos a sentarse con nosotros en el banquete del amor de tu hijo Jesús que por todos dio su vida.

Que podáis sentir la bendición de san Blas y su protección todo sajeño y visitante.

Y que vuestro lema sea:

Por siempre jamás,

Sax por San Blas.

¡Viva San Blas!

Que así sea.»

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